Presentaciones de libros
Reconocimientos
2do Lugar en el 6to concurso Me lo contaron mis viejos del Centro cultural comunitario Pabellón 83
Escribir el cuento La Costurera fue un trabajo de investigación familiar importante. Lejos de ser una obra maestra, especialmente considerando la rica tradición literaria de mi ciudad, se trata de un homenaje a la memoria de mi familia y abuelos.
Quien me habló por primera vez de ella fue mi abuela Juana Carrillo Nova, con quien aprendí muchísimo y a quien dedico este logro. Doña Donatila Gallegos, mi bisabuela, tenía una historia de esfuerzo y sacrificio que refleja la vida de muchas mujeres que, en la zona del carbón, vivieron un desplazamiento histórico injusto.
Reivindicar su memoria es un acto de justicia. La Costurera, quien durante su vida adulta dio tanto a quienes la rodeaban al punto del abandono personal, debe ser recordada no solo como un familiar que no conocí, sino también como un símbolo de nobleza y humildad, testigo de que los fuertes escriben la historia sobre la invisibilizarían de los más débiles.
Reivindico a mi bisabuela, a mi abuela y a mi madre, y junto a ellas, a todas las mujeres del carbón.
Este cuento me permitió obtener un inesperado segundo lugar en la premiación, un reconocimiento que me honra profundamente.



